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10.12.14
Desde hace algunos días está instalado en el centro comerncial Punta Shopping de Punta del Este un stand informativo de nuestra Fundación. En este podrán encontrar material audiovisual y gráfico explicando las principales tesis de Luis Seguessa, presidente de Fundación Códigos. Todos quienes deseen conocer más acerca de las verdaderas causas del calentamiento global y cambio climático están invitados a acercarse a este punto informativo.

21.10.14
El investigador uruguayo Luis Seguessa, Presidente de Fundación Códigos, se encuentra realizando una gira internacional para difundir las causas y soluciones del calentamiento global y cambio climático.

Con la Conferencia llamada Alerta Global 2014, Luis Seguessa ha recorrido ya varias ciudades de Latinoamérica, donde ha tenido una excelente aceptación, llenando los salones de asistentes. En estos eventos, Seguessa explica las conclusiones a las que ha llegado luego de 25 años de investigaciones sobre los fenómenos de calentamiento global y cambio climático. La gira se extenderá hasta finales del 2014 y se realizarán charlas en varias ciudades, principalmente en Argentina y México. A inicios del próximo año, presentará su conferencia Alerta Global 2015 en la Semana del Mar en Punta del Este, Uruguay en febrero y luego continuará la gira en Europa.

En el evento, el presidente de Fundación Códigos plantea que el origen de los fenómenos de calentamiento global y cambio climático no se encuentra exclusivamente en la emisión de gases de efecto invernadero, idea comúnmente aceptada por la comunidad científica y política internacional. Si bien, la contaminación de la atmósfera por gases tóxicos como el dióxido de carbono (CO2) producto del uso de combustibles fósiles o los clorofluorocarburos (CFC) emanados de los aerosoles provocan graves consecuencias como el calentamiento global y el deterioro de la capa de ozono, respectivamente, la Fundación Códigos plantea que no se ha visualizado y estudiado una consecuencia aún más grave para el ecosistema: el consumo excesivo de oxígeno que sería causando por los miles de millones de vehículos con motores de combustión interna (MCI) que circulan a nivel global.

En la actualidad, el transporte depende mayoritariamente de combustibles fósiles. Según la ONU, sólo en el 2009 el transporte fue el responsable de una cuarta parte de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, sin embargo, la Fundación Códigos asegura que esta cifra es mayor y que la movilización tradicional representaría casi las tres cuartas partes de las emisiones totales de estos gases. No obstante, el mayor problema que genera el transporte es el excesivo consumo de oxígeno que se requiere para generar el proceso de combustión. “Un motor de combustión consume setecientas veces más oxígeno que una persona. Hoy, con dos mil millones de vehículos circulando, consumiendo diez mil millones de litros de oxígeno puro por segundo, el planeta no puede reponer el daño”, dice el investigador Luis Seguessa.

El consumo excesivo de oxígeno es un problema grave según ha mencionado la Fundación Códigos, en primer lugar, porque es un elemento vital para todos los seres vivos del planeta y, en segundo lugar, porque la Tierra busca volver al equilibrio usando el oxígeno de sus reservorios naturales: la capa de ozono y las aguas. El ozono y el oxígeno son dos estados diferentes de un mismo elemento, al detectarse una falta de oxígeno en la atmósfera, el planeta busca restablecer el nivel normal transformando el ozono en oxígeno, deteriorando la capa de ozono. Algo similar ocurría con las aguas, “en la medida de que el oxígeno atmosférico se esté consumiendo a gran velocidad debido a los miles de millones de vehículos de combustión que circulan en el planeta, es evidente que esta falta también la van a sentir los mares, ríos y lagos”, explica Seguessa.

El tema de falta de oxígeno no se ha abordado en las cumbres internacionales sobre el tema ambiental, pese a que existen estudios al respecto. En 2012, una investigación de científicos de la Universidad de Michigan, concluyó que debido a una disminución del fitoplancton tropical en la superficie de los mares, una de las principales fuentes de oxígeno atmosférico, en ochenta años la Tierra podría quedarse sin este elemento. El aumento de la temperatura del agua, producto del calentamiento global, alteraría el metabolismo del fitoplancton, llevándolo a la desaparición.

La solución

Al radicarse mayoritariamente el problema en la forma en cómo nos trasladamos, un cambio en la tecnología del transporte sería la solución más inmediata para estos problemas. Así lo ha planteado la Fundación Códigos y su presidente, quien señala que “hoy el ser humano se puede trasladar en vehículos totalmente ecológicos que no emitan gases y no consuman oxígeno. No basta con un cambio de combustible, hay que cambiar la tecnología, hay que pasar a los autos eléctricos urgentemente”.

De esta manera, esta organización no ha cesado de pedir a los gobernantes del mundo que se priorice este tema en las agendas mundiales, que se deje de colocar el foco del problema en las emisiones de gases y que se estudie el problema de consumo de oxigeno. Que se realice definitivamente una transformación de tecnología en la propulsión del transporte, ya que este problema no se soluciona con un cambio de combustible o con una reducción. Las ventajas del vehículo eléctrico son claras: menos emisiones contaminantes de C02 al ambiente y cero consumo de oxígeno al no necesitar de un proceso de combustión para funcionar. Pese a esto, su uso aún no se masifica.

“Este deterioro va muy rápido y no se está haciendo nada que frene esto. El planeta no alcanza a sanear todo lo que estamos contaminando”, explica el investigador uruguayo agregando que “hoy, las fábricas de automóviles podrían fabricar todos los modelos de forma eléctrica, que no contaminan, no consumen oxígeno y además son más baratos de producir. Sin embargo, por una cuestión de intereses, se siguen fabricando automóviles con motores a combustión interna inventados hace 120 años”, dice Luis Seguessa.

Esto se explica porque no ha habido verdaderos incentivos a la industria automotriz eléctrica y, aunque en la mayoría de los países el tema de la emisión de gases de efecto invernadero y del mejoramiento en la eficiencia del transporte es un tema considerado urgente en la agenda ambiental, no se han tomado decisiones radicales ni a corto plazo que generen una verdadera transformación en la forma en que nos movilizamos. “Los autos eléctricos de hoy son iguales a los vehículos a combustión y, por ejemplo, el lanzamiento de la Fórmula E en septiembre pasado, con autos que aceleran de 0 a 100 km por hora en menos de 3 segundos, es una prueba de que los autos eléctricos de altas prestaciones son posibles”, puntualiza Seguessa.

02.10.14
Las excesivas emisiones de gases y el consumo de oxígeno producto de la combustión están dejando al planeta sin respirar. El cambio de tecnología del transporte es una forma de frenar esta enfermedad.

Como un enfermo respiratorio, así se podría definir hoy a nuestro planeta. El aumento excesivo de las emisiones de gases contaminantes, entre ellos el tóxico dióxido de carbono (CO2) sumado al consumo creciente de oxígeno que se genera debido a los billones de motores de combustión, hacen que los ecosistemas se estén ahogando.

Según el informe Global Carbon Project (2013), que busca ayudar a la comunidad científica internacional para establecer una base común de conocimientos para frenar la tasa de aumento de gases de efecto invernadero, patrocinado por Programa Mundial de Investigaciones Climáticas, las emisiones de CO2 provenientes de la combustión fósil y producción de cemento han aumentado a un nivel récord, estando un 61% más altas que en 1990, año en que se firmó el Protocolo de Kyoto. Este acuerdo internacional buscaba reducir las emisiones de gases que causan el calentamiento global en un porcentaje aproximado de al menos un 5 %, dentro del periodo que va de 2008 a 2012.

Según este estudio de Global Carbon Project, los países más contaminantes en materia de emisión de CO2 son China, que emite el 28% del CO2 del mundo, EE.UU, con el 14%, la Unión Europea (28 Estados miembros) que representa el 10% e India, con un 7%.

Estas emisiones quedan en la atmósfera causando la contaminación y sus efectos nocivos en la salud humana y de todo el ecosistema. “La tercera parte del CO2 emitido por la humanidad y los caños de escape, cae en la tierra y en el mar y eso provoca el fenómeno de la acidificación de los mares, que mata al fitoplancton, la base de la cadena alimenticia en el mar”, dice Luis Seguessa, Presidente de Fundación Códigos explicando algunos de las consecuencias de la polución.

La necesidad de disminuir las emisiones es evidente, así lo han confirmado la mayoría de los líderes mundiales que asistieron a la reciente Cumbre del Clima 2014 en Nueva York quienes, entre otras cosas, se comprometieron a bajar las emisiones, a contribuir a la reforestación de bosques y a cambiarse hacia energías renovables. Sin embargo, un aspecto importante del problema aún no tiene todas las medidas necesarias: el transporte, en su mayoría basado en la quema de combustibles fósiles, principal causante del consumo excesivo de oxígeno, calentamiento global y cambio climático como ha señalado la Fundación Códigos.

“Hacer bajas las emisiones también significa menor consumo de oxígeno por parte de los motores de combustión. Hoy existen otras formas de vivir ecológicamente, las cuales no están al alcance masivo por una cuestión de intereses. Hoy el ser humano se puede trasladar en vehículos totalmente ecológicos que no emitan gases y no consuman oxígeno. No basta con un cambio de combustible, hay que cambiar la tecnología, hay que pasar a los autos eléctricos urgentemente”, expresa el investigador Luis Seguessa.

Para Seguessa, quien ha denunciado la relación que hay entre el consumo de oxígeno y el deterioro de la capa de ozono, con sus consecuencias en el cambio climático, noticias como la que anunció el gobierno chino hace algunos meses son el camino que hay que seguir. Este señaló que desde este año al 2016, al menos el 30% de los vehículos que compre deberán ser eléctricos o de otras energías renovables como la solar, como una forma de disminuir la contaminación y promover el mercado de automóviles eléctricos. “China hoy puede fabricar todos los autos eléctricos que quiera con la mejor tecnología, que incluso mejoran las prestaciones de los autos a combustión (…) esta medida le da sólo dos años a los entes gubernamentales, es necesario seguir este camino y no dar plazos largos para el cambio. Los autos eléctricos existen, son mejores que los convencionales, son más baratos para fabricar y mantener por el usuario”, puntualiza Seguessa.