Errores en la agenda de discusión de “RÍO+20”. Faltó debatir sobre el consumo de oxígeno.

Jun 21, 2012Comunicados, Noticias

 

El Presidente de la Fundación Códigos y experto en cambio climático, Luis Seguessa, advirtió que en la próxima Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo Sustentable Río+20 se reitera el error de no debatir sobre la causa principal del cambio climático: “el desmedido consumo de oxígeno por parte de los vehículos”.

“Urge que esto se tenga en cuenta y que se lo frene eficazmente antes de que sea demasiado tarde y que los legisladores del mundo dejen de lado los intereses y entiendan cuál es la principal causa del problema para lograr un tratado internacional con un resultado favorable para todos los seres vivos y la humanidad”, alerta el investigador uruguayo.

Rio+20 no es más que otro simposio mundial para fortalecer la idea de que el problema está en las emisiones de gases, pero la solución no pasa por ahí”, indica Seguessa al tiempo que explica que “un vehículo consume entre 50 y 100 litros de aire promedio por segundo”.

 Al respecto, apunta que “la actual población automotora es de más de 850 millones de unidades, por lo que, son más de 20 mil millones de litros de aire que se consumen por segundo en el planeta y que se devuelven a la atmósfera a medio quemar y en forma explosiva”.

La Fundación Códigos siempre destacó la importancia de que las empresas automotrices reemplacen los actuales motores de combustión interna por motores eléctricos o de otra tecnología ecológica que no consuma oxígeno.

Asimismo, agrega: la solución no pasa por un cambio de combustible, aunque como solución se presente al hidrógeno. Si bien lo fabrican fácilmente con agua y en un proceso de electrolisis, y si bien es verdad que por el escape solo sale vapor de agua, este no es el camino correcto, sino un camino a medias, porque se seguiría utilizando la vieja tecnología de propulsión del MCI o Motor de Combustión Interna y de esta manera seguiríamos consumiendo oxigeno a gran escala y así debilitando la capa de ozono. La solución está en un cambio de tecnología, y no en un cambio de combustible”.

 

Buenos Aires, junio de 2012.