Vida ecológica y confort: una posibilidad real y urgente

Sep 25, 2014Noticias

24.04.14

Llevar una vida más sustentable con el medio ambiente no significa sacrificar la comodidad y la calidad de vida, juntar ambos es posible y necesario para revertir el deterioro del planeta.

Constantemente estamos recibiendo noticias respecto a los problemas que se están generando en nuestro ecosistema: extinción de especies producto de la destrucción de su hábitat, cambio climático y desastres naturales, contaminación atmosférica, de los mares y la tierra, deforestación, entre varios otros.

El ritmo al que avanza esta destrucción es muy rápido y es necesario tomar acciones que logren revertir esta situación lo antes posible. Mal que mal, somos los seres humanos los responsables del deterioro del planeta tierra y de la extinción de las especies.

Así como el deterioro de los ecosistemas es producto de la acción del ser humano, también su recuperación es una posibilidad que depende de las personas. “Tenemos la posibilidad de revertirlo porque somos nosotros los causantes. Siendo nosotros aparentemente la especia más inteligente sobre la tierra, deberíamos ser nosotros los que revirtiéramos usando nuestra mejor arma, la inteligencia”, menciona Luis Seguessa, Presidente de Fundación Códigos.

Deterioro producto de la acción humana

Existe consenso a nivel mundial que los fenómenos de calentamiento global y cambio climático son de origen antropogénico, es decir causados por el ser humano. Junto con esto, investigadores de distintos países (entre ellos, de la Universidad de Stanford o la de California en Santa Bárbara, EE.UU) consideran que “la actividad humana ha acelerado el fin de varias especies animales a través de la destrucción de las tierras salvajes, su aniquilación para convertirlos en productos de lujo o su persecución al ser considerados una amenaza o un competidor”, como aparece en el último número de Science según la Revista Quo. Los científicos llaman a esta extinción como “defaunación del Antropoceno”, es decir que se trata de la época en cual el hombre “deja su impronta”.

Como menciona la Fundación Códigos, el principal responsable del deterioro del planeta es el ser humano, y en especial el CO2 que emiten los más de 2 billones de motores de combustión interna que funcionan en el mundo. En este sentido, el automóvil tradicional que inunda todas las grandes ciudades a nivel planetario es el gran causante de la contaminación atmosférica y de un excesivo consumo de oxígeno que deteriora la capa de ozono. “Si hubiéramos querido inventar una máquina que destruyera rápidamente todos los ecosistemas, no hubiéramos inventado mejor cosa que el motor de combustión interna”, dice Luis Seguessa.

En la actualidad, la gran parte de la energía del mundo proviene de combustibles fósiles, los que causan gran contaminación al medio ambiente. El daño que provocan estas formas de energía ha sido reconocido por gran parte de la comunidad internacional, científica y política, sin embargo, el tránsito a energías más limpias aún es lento.

Según Janet Sawin, doctora especializada en política energética y medioambiental, miembro del Worldwatch Institute, organización mundial de investigación medioambiental, “es inevitable que algunos sectores se resistan al cambio, pero el mundo no puede permitirse que quienes se aferren a sistemas energéticos del pasado, sigan frenando su avance indefinidamente (…) como consecuencia, las sociedades humanas están adentrándose cada vez más en el callejón sin salida de una dependencia indefinida de energías insalubres, insostenibles e inseguras”, menciona en el Informe 2003 de dicha institución.

Cambio de energía sin sacrificar calidad de vida

“Hoy la tecnología ha logrado desarrollar muchos productos que mejoran la calidad de vida de los humanos, sin generar daños al medio ambiente. Sin embargo, por un tema de intereses comprometidos, esto está escondido o no se ha masificado. Para dar un ejemplo, los paneles solares existen desde los años 60, sin embargo recién ahora se están vendiendo ¿Por qué pasó esto? Seguramente existían intereses que no querían que estos sistemas de generación de energía estuvieran al alcance de todos. El ser humano puede vivir de la misma forma y con el mismo confort, pero sin dañar a los seres vivos”, dice Luis Seguessa.

Ejemplo de esto, es la emergencia de varios proyectos y firmas de arquitectura o profesionales que promueven la creación de espacios habitables que sean sostenibles con el medio ambiente. Los productos que promueven no son más caros ni difíciles de conseguir que los tradicionalmente usados, pero tienen la ventaja de ser ecológicos. “Existe una falsa creencia de que lo ecológico es costoso y más difícil que lo convencional. Puede ser que algunos piensen tendrán que comprometer el diseño para ser más respetuoso del medio ambiente y no es verdad. Puedes construir ecológicamente sin sacrificar tu estilo. Con una planificación bien pensada y planeada lo ‘verde’ realza tu calidad de vida”, afirma el arquitecto Marc Lorraine en Univisión.

Sin embargo, para la Fundación Códigos, la solución más eficaz y al alcance de la tecnología actual para revertir los efectos del calentamiento global y cambio climático es el cambio en el transporte. “Si cambiamos los automóviles de combustión interna a otras tecnologías, que tenemos a mano, que nos pueden dar los mismo resultados y las mismas satisfacciones, frenaríamos el calentamiento global. Todo tiene qué ver con una sola tecnología que está destruyendo el planeta a una gran velocidad y es el uso de combustibles fósiles para desplazarnos diariamente”, señala Seguessa.

Las ventajas del vehículo eléctrico son claras: menos emisiones contaminantes de C02 al ambiente y cero consumo de oxígeno al no necesitar de un proceso de combustión para funcionar. En varias ocasiones el investigador Luis Seguessa ha explicado que un automóvil convencional es además mucho menos eficiente, transformando sólo un poco más de la cuarta parte de su combustible en energía para desplazarse, generando un consumo de 5 mil litros de oxígeno por cada litro de combustible y generando contaminación para el medio ambiente.

“Es necesario que los gobernantes y los grandes empresarios tomen las decisiones correctas para poder organizar este cambio. El ser humano necesita un cambio en actitud urgente, un cambio en la forma de vida. No desplazar el confort. Estamos hablando de tener el mismo confort y las mismas cosas a las que estamos acostumbrados, pero ecológicas”, precisa Luis Seguessa.